"Fui encarcelado en Zimbabwe, solo por haber hecho mi trabajo...
Dijeron que había « cometido un acto de periodismo » y espero que
tenían razón."
Es
así que Barry Bearak, periodista del New York Times, describió su
encarcelamiento y expulsión de Zimbabwe, por haber intentado difundir
informaciones desde este país durante las ultimas elecciones.
La
difícil situación de Bearak fue divulgada extensamente en los medios
globales y creó una ola de indignación y protesta en la comunidad
internacional. Mas de mil periodistas son detenidos en el mundo cada
año, y sin embargo, la gran mayoría de sus dramáticas historias, y con
frecuencia trágicas, no son divulgadas.
Desgraciadamente, no es
el único en este caso: Cerca de 125 periodistas en el mundo, padecen
actualmente de una pena carceral y 411 han sido asesinados en esta
última década. Investigar la corrupción, la actividad criminal y otros
temas sujetos a polémica es un motivo certero de enfrentarse a la
prisión o a la muerte en muchos países.
¿Por qué estos
periodistas toman ese riesgo y voluntariamente se ponen a sí mismos y a
sus familias en la línea de fuego? Cada uno de estos hombres y mujeres
tienen una historia distinta, pero todos comparten esta opinión: sin el
derecho a informar y expresarse libremente, no se pueden exigir otros
derechos.
El Día Mundial de la Libertad de Prensa, el 3 de mayo,
es un día para reafirmar esta noción y llamar la atención sobre los
gobiernos represivos que niegan este derecho a sus pueblos. Es un día
para apoyar y comprender la relación fundamental entre la libertad de
prensa y la democracia, así como a todos los derechos humanos.
Existen
innombrables historias dignas de ser recordadas y difundidas en esta
fecha. Barry Bearak, jefe adjunto de la oficina en Johannesburgo del
New York Times hizo caso omiso de una ley draconiana contra la prensa,
que restringió rigurosamente la cobertura de las elecciones
presidenciales en Zimbabwe. Su misión de reportaje fue interrumpida
cuando 21 agentes de la policía irrumpieron en su cuarto de hotel. Pasó
cuatro días en una celda de hormigón, antes de ser expulsado del país.
En
Zimbabwe, donde las fuentes independientes de noticias luchan por
mantenerse a flote, los periodistas pueden ser considerados como
criminales de manera instantánea, por lo que han escrito o por no
tener una acreditación periodística adecuada. Tratar de obtener la
libertad de prensa, dijo Bearak, "es una manobra combativa de
retaguardia. En el caso de Zimbabwe, nos superan claramente en numero y
no puedo afirmar que estemos ganando. "
Moussa Kaka lo
corrobora: El director de la emisora de radio privada, Saraouniya
Radio, y corresponsal de Nigeria para la radio francesa RFI y
Reporteros sin Fronteras (RSF), fue encarcelado durante 384 días, por
su cobertura sobre el Movimiento de Justicia en Nigeria, el cual ha
estado involucrado en una larga rebelión contra el gobierno. Fue puesto
en libertad condicional el 7 de octubre de 2008.
"La rebelión en
el norte es tema más importante en Nigeria, sin embargo, no se puede
cubrir, porque el gobierno lo censura todo", dijo Moussa Kaka.
"La
gente siempre habla de la modernización de África, pero esto no será
posible mientras los periodistas sean encarcelados por lo que escriben
o dicen ». Y prosiguió diciendo: "¿Quieren democracia? Entonces dejen a
la prensa hacer su trabajo... Además añadió : « si la intimidación
tuviera un efecto real, este trabajo no existiría, o al menos yo no lo
estaría haciendo. Y por esto, estoy dispuesto a volver a la cárcel, sin
vacilación. "
El
conjunto de historias como estas son demasiado comunes. Tomemos el caso
de Mohammad Al-Al-Abdallah, de 26 años de edad, blogger Sirio y
activista de derechos humanos, cuyo padre y hermano fueron encarcelados
por criticar las políticas de Siria y exigir reformas en su país.
Al-Abdallah también fue brevemente detenido, antes de huir de su país
hacia los Estados Unidos, donde continúa escribiendo su blog, titulado
: 'Me voy y no regreso', el cual es objeto de censura en su país de
origen.
"Nos están arrestando , al igual que a los periodistas
tradicionales, y aunque es vergonzoso, significa que estamos haciendo
lo correcto", dijo Al-Abdallah.
En Yemen, Abdel Karim
Al-Khaiwani, pasó un año tras las rejas por su reportaje sobre la
corrupción de alto nivel, el nepotismo y los abusos de los derechos
humanos. Al-Khaiwani, que recientemente ganó el Premio Internacional de
Periodismo de Derechos Humanos de Amnistía Internacional, debe ahora
afrontarse a otra condena de seis años, y con frecuencia se le prohíbe
salir del país, para asistir a conferencias internacionales sobre la
libertad de prensa.
"Me niego a someterme o a tolerar la
intimidación. Me niego a renunciar a los fundamentos de la libertad y
de la justicia. Protesto contra el despotismo, la opresión y todas las
formas de acoso ", dijo el mismo.
En Colombia, otro país donde
los periodistas son habitualmente perseguidos, 130 periodistas han sido
asesinados en los últimos 30 años, por artículos que cubren el combate
de las guerrillas, la corrupción de altos mandatarios y el tráfico de
drogas. Pueden preguntarle a Claudia Julieta Duque, quien ha luchado
contra demandas en la corte, se a enfrentado a amenazas de muerte, y ha
abandonado su país en tres ocasiones, por temor a que sus
investigaciones tengan consecuencias letales.
"Creo firmemente
que la única manera de obtener una verdadera libertad de prensa en
Colombia es de asegurar que todos la defendamos juntos.
Independientemente de los diferendos personales, los puntos de vista, o
las ideas, el derecho a expresarse está por encima de todos los
intereses y las sensibilidades ", añadió.
Esta represión no es
sólo un problema para los periodistas y los bloggers, sino para todos
nosotros, ya que dependemos en que ellos tomen los riesgos y difundan
las informaciones. Mohamad Ali Al-Abdallah de Siria dice que hay mucho
por hacer : "Desde asistir a las audiencias del tribunal hasta apoyar a
la familia de los periodistas encarcelados ; todo el mundo puede
contribuir a su manera y a su propio nivel" explicó.
Vale la pena recordar esto, en el Día Mundial de la Libertad de Prensa.
Escrito por Larry Kilman, Director de Comunicaciones y Relaciones (LMP)
La
Asociación Mundial de Periódicos organiza anualmente una iniciativa
para el Día Mundial de la Libertad de Prensa, para llamar la atención
sobre la función que desempeñan los medios de información
independientes en la sociedad, y sobre la manera en que estos se ven
atacados. Usted puede encontrar más información en el sitio : www.worldpressfreedomday.org.
